Síndrome de Asperger: factores de riesgo, prevalencia y tratamiento

Introducción

El Síndrome de Asperger podría definirse como un conjunto de déficits cognitivos y conductuales. En concreto, la persona afectada muestra serias dificultades en la interacción social y en la comunicación. Asimismo, muestra actividades e intereses muy restringidos y, muchos casos, estereotipados (DSM -IV-TR). En contraposición con el autismo, no se observa un retraso en el desarrollo del lenguaje ni en su adquisición.

Prevalencia

Los estudios epidemiológicos muestran que este trastorno es bastante más frecuente de lo que se pensaba antiguamente. Desde un punto de vista epidemiológico, la prevalencia del Síndrome de Asperger ha estado históricamente condicionada a los criterios diagnósticos, aunque todos los estudios apuntan una prevalencia aproximada de 3-5 /1000, o lo que es lo mismo de 3-5 casos cada 1000 nacimientos [3]. En cuanto a la distribución por sexos, se ha detectado un predominio de casos masculinos, con una media de distribución 5:1; es decir, los casos son cinco veces más frecuente en varones que en mujeres. Sin embargo, el 50% de los alcanzan la edad adulta sin diagnóstico [3]. 

Factores de riesgo asociados al Síndrome de Asperger

Son muchas las investigaciones que se han realizado a fin de detectar posibles factores de riesgo entre éstos destacan:

Relacionados con el embarazo

Los datos de las investigaciones realizadas indican que más de la cuarta parte de las madres tuvieron al menos uno de los riesgos valorados, siendo los más frecuentes los abortos, los embarazos de riesgo y las intervenciones ginecoobstétricas anteriores al embarazo [4]. El historial de enfermedades maternas está también ampliamente representado por las infecciones urinarias, las anemias y los problemas de tiroides, lo cual podría asociarse con el riesgo de sufrir este trastorno. Asimismo, la edad materna en el embarazo parece estar relacionada con la presencia del trastorno, sobre todo en lo referido al alto número de madres con edades por debajo de los 20 años [4].

  • Tabaco, alcohol y otros fármacos: el efecto negativo del consumo habitual de tabaco, el consumo de alcohol ocasional, y fármacos durante el embarazo parece ser que podría relacionarse con la aparición del trastorno, constituyendo un factor de riesgo [4].
  • Factores psicológicos: el estrés, la depresión o la ansiedad, combinada con otros estados emocionales negativos pueden estar estrechamente relacionadas con la aparición de diferentes trastornos infantiles, tal y como se ha observado en otros estudios [4]. 

Durante el parto

El Sistema Nervioso Central puede quedar comprometido como consecuencia de las condiciones intraparto, en la mayoría de los casos, fruto de un proceso de parto difícil, en los que se utilizaron fórceps o ventosa [4]. En cuanto al propio parto son dos las variables que pueden incidir en la aparición del trastorno: el transcurso de más de 12 horas entre la ruptura de aguas y el parto, lo que puede dar lugar a niveles elevados de estrés fetal e infecciones; y una duración superior a 10 horas de parto, lo cual podría comprometer la salud del neonato [4].

Después del parto

En el 25% de los casos, los bebés necesitaron cuidados especiales, ya que en la mayoría éstos nacieron con bajo peso o cianosis [4].

Bases neurobiologicas del Síndrome de Asperger

Las investigaciones actuales establecen que la aparición del trastorno podría correlacionar con la mutación de diferentes genes. No obstante, hasta el momento, se desconocen los genes específicos causantes del trastorno. En algunos casos, la exposición a agentes teratógenos, se ha relacionado con la aparición del trastorno [9]. En la actualidad, los estudios realizados señalan a los genes relacionados a las proteínas de andamiaje sinaptico y a la neurotransmisión monoaminérgica de la región prefrontal como responsables de la aparición del trastorno. Asimismo, se ha destacado el papel de la serotonina, en relación con el trastorno, ya que la aparición del mismo parece correlacionar con un déficit serotonérgico [6]. Además, parece ser que la dopamina también tiene un rol destacado en este síndrome, pues la aparición de éste correlaciona con niveles anormales de este neurotransmisor [8].

Bases estructurales

Según las investigaciones realizadas la acción combinada de diferentes variables que afectan al funcionamiento de diversos sistemas cerebrales podría dar lugar a la aparición del síndrome. En concreto, parece ser que estas anomalías cerebrales tienen lugar después de la concepción como resultado de una migración celular anormal que afecta tanto al desarrollo final del cerebro como a su conectividad. Como resultado, se produce una alteración de los circuitos que tienen como resultado alteraciones del pensamiento y la conducta [1]. En esta línea, han surgido multitud de teorías al respecto, que intentan explicar el funcionamiento cerebral anómalo en esta población. Según la teoría de la baja conectividad las conexiones de alto nivel funcionarían de forma precaria, al mismo tiempo, que se produciría un exceso de procesos de bajo nivel [6]. Por otro lado, la teoría del sistema de las neuronas espejo sostiene que en estos pacientes se produce un déficit en el desarrollo de este tipo de neuronas lo que dificultaría la imitación, provocando un déficit severo en la interacción social [2]. Por otro lado, se apunta a una disfunción cerebelar [5] y prefrontal [10] como posibles mecanismos responsables de la aparición de este conjunto de síntomas. 

Tratamiento psicológico

En la actualidad, este tipo de tratamiento se centra en los síntomas principales del trastorno, es decir, en los déficits comunicativos y en las rutinas repetitivas u obsesivas. Sin embargo, en la actualidad, no existe un tratamiento específico para éste.

Tratamiento farmacológico

Hasta el momento, no existe un fármaco que trate todos y cada uno de los síntomas del Síndrome de Asperger. No obstante, las investigaciones más recientes señalan que este tipo de tratamiento únicamente resulta eficaz en aquellos casos en los que se realiza un abordaje multidisciplinar e individual junto a diferentes intervenciones ambientales y comportamentales [7]. La risperidona o la olanzapina, antipsicoticos atípicos, han demostrado ser eficaces ya que reducen la sintomatología asociada al trastorno. Por otro lado, fluoxetina, la fluvoxamina y la sertralina, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, también han demostrado su eficacia para el tratamiento de determinados síntomas como los intereses restringidos. No obstante, a pesar de los resultados favorables de algunos fármacos, se debe ser cauto en el uso de éstos ya que, en algunos casos, provocan efectos secundarios [7].

Referencias bibliográficas

  1. Berthier, M., Starkstein, S., & Leiguarda, R. (1990). Developmental cortical anormalities in Asperger´s syndrome: neurodiological findings in two patientes. The Jounal of Neuropsychiatry and Clinical Neurosciences, 197-201
  2. Dapretto, M., Davies, M. S., Pfeifer, J. H., Scott, A. A., Sigman, M., Bookheimer, S. Y., & Iacoboni, M. (2006). Understanding emotions in others: mirror neuron dysfunction in children with autism spectrum disorders. Nature neuroscience, 9(1), 28-30.
  3. Fernández-Jaén, A., Fernández-Mayoralas, D., Calleja-Pérez, B., & Muñoz, N. (2007). Síndrome de Asperger: diagnóstico y tratamiento. Revista de Neurología, 44(2), 53-55.
  4. Gómez, S. L., Torres, R. M. R., & Ares, E. M. T. (2008). Los riesgos maternos pre-, peri-y neonatales en una muestra de madres de hijos con trastorno generalizado del desarrollo. Psicothema, 20(4), 684-690.
  5. Gowen, E., & Miall, R. (2005). Behavioural aspects of cerebellar function in adults with Asperfer syndrome. Cerebellum, 279-289.
  6. McPartland, J., & Klin, A. (2006). Asperger´s syndrome. Adolescent Medine Clinics., 771-788.
  7. Morant, A., Mulas, F., Hernández, S., & Roselló, B. (2001). Tratamiento farmacológico con risperidona en niños con trastornos en el comportamiento.Rev Neurol, 33, 201-8.
  8. Nieminen-von Wendt, T., Metsähonkala, L., Kulomäki, T., Aalto, S., Autti, T., Vanhala, R., & von Wendt, L. (2004). Increased presynatic dopamine function in Asperger syndrome. Neuroreport, 757-760.
  9. Starkstein, S. (1990). Developmental Cortical Anomalies in Asperger Syndrome: Neuroradiological Finding in Two Patients. Neurosciences, 197-201.
  10. Zürcher, N. R., Bhanot, A., McDougle, C. J., & Hooker, J. M. (2015). A systematic review of molecular imaging (PET and SPECT) in autism spectrum disorder: Current state and future research opportunities. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 52, 56-73.

2 comentarios de “Síndrome de Asperger: factores de riesgo, prevalencia y tratamiento

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